Amigo: Me convertí en organizador de iniciativas de participación ciudadana y medioambientales porque sé que las comunidades no pueden salir de la crisis climática solo con el reciclaje. Para crear las políticas a gran escala que necesitamos, tenemos que abordar los problemas subyacentes de nuestra estructura democrática.
Creo que todos merecemos vivir en un mundo en el que nadie tenga que luchar por sus derechos humanos, en el que las mujeres negras no sufran negligencias médicas, en el que no se arranque a los niños de los brazos de sus padres, en el que las crisis sanitarias no se vean agravadas por la contaminación del aire y de las aguas. La violencia abierta y encubierta que se inflige a las comunidades negras y a otras comunidades de color que he presenciado se basa en desequilibrios de poder, y esto me inspira a trabajar en el movimiento por la equidad y la justicia para garantizar que mi comunidad pueda construir un poder duradero.
Por eso, como organizadora nacida y criada en un estado que históricamente ha marginado, ignorado y privado de derechos a las comunidades a las que pertenezco, sé que una de las formas en que mi comunidad puede forjar un poder duradero es participando en el censo de 2020.
El censo es importante porque necesitamos medidas de protección climática y soluciones para todas nuestras comunidades. Las comunidades negras, latinas y de bajos ingresos sufren de manera desproporcionada los efectos de la contaminación del aire y el agua, así como la carga que supone el coste de los servicios públicos. Un censo inclusivo no solo indicará a los responsables de la toma de decisiones, sino también a los defensores del clima, cuál es la mejor manera de atender a las comunidades que tradicionalmente han sido difíciles de contabilizar.
Es más, como descendiente de personas que en su día fueron consideradas legalmente como propiedad, considero que participar en el censo es algo importante, tanto a nivel personal como político, para la lucha por la equidad y la justicia. Siguiendo el legado en Atlanta del Dr. Martin Luther King, Jr. y Dorothy Bolden, me comprometo a involucrar a las personas de color de clase trabajadora en el censo. La crisis de la COVID-19 ha puesto de manifiesto las múltiples formas en que las personas de clase trabajadora y las personas de color son vulnerables al desequilibrio económico.
Lo que nuestras comunidades necesitan, en definitiva, es inversión.
Esa inversión empieza por saber dónde y quiénes son las personas: el censo ayuda a determinar cómo se asignan los recursos en nuestro país. Con mucha frecuencia, las comunidades de color quedan al margen de la toma de decisiones y de las soluciones que se adoptan a raíz de ellas, lo que significa que tenemos que apañárnoslas con los recursos de que disponemos. Sin embargo, cuando todos participamos en el censo, nuestras comunidades pueden cambiar esa dinámica de poder y tener acceso a los recursos que necesitamos para prosperar.
Gracias por luchar a mi lado para garantizar un recuento justo y preciso en 2020.
Gayla Tillman
Coordinadora de Participación Ciudadana
Georgia Conservation Voters
